
El Poder del Gozo Queer
Por Raúl
Últimamente, he estado reflexionando profundamente sobre el gozo queer: lo que significa para mí y cómo se expande como ondas a través de nuestra comunidad y de nuestros seres queridos. Aunque la frase específica “gozo queer/alegría queer” no tiene un único inventor, le debemos mucho a la escritora y activista Audre Lorde. Su trabajo sobre “lo erótico” como una fuerza vital nos ayuda a entender el gozo queer como un acto de resistencia. Al aceptarlo, recuperamos nuestro poder individual y colectivo.
En su ensayo Usos de lo Erótico: Lo Erótico Como PoderLorde describe esta fuerza como una “participación profunda” que contrarresta los estereotipos. Creo que esa es la verdadera respuesta. El gozo queer es una invitación a participar en una forma de sentir y de ser que ha sido reprimida durante mucho tiempo.
Piénsalo. A una edad temprana (y quizás hasta despues en la vida), muchos de nosotros nos sentimos desconectados de lo “normal” de la sociedad. Se nos dice que nuestra identidad queer requiere algún tipo de aprobación formal y que debemos justificar nuestra existencia con el anuncio de “salir del clóset”. Pero, ¿qué pasa con el niño que no conoce nada más que el simple hecho de ser alegre?
En una publicación anterior, mi colega Jade habló sobre la idea de “entrar en uno mismo” (coming in) como una forma de poder propio: regresar al Ser con la intención de cuidarse y sanar. Para muchos de nosotros, salir del clóset es un acto de valentía y un proceso de toda la vida. Como compartió Jade: “Cada revelación es un acto de fe… y, sin embargo, salir del clóset es solo la mitad de la historia. ¿Qué pasaría si nos enfocáramos en la idea de entrar en nosotros mismos?”.
Ese es el punto central, ¿verdad? ¿Cómo llegamos a un lugar donde podamos expresarnos sin pedir disculpas, sin el temor de ser “demasiado” o de ser descartados como alguien que simplemente “actúa de forma demasiado gay”?
Esta es la neta como decimos: no existe tal cosa como ser “demasiado” de lo que eres. Todos somos luz con un poder tremendo para brillar. Las personas queer no se quedan al margen. Nosotros construimos el camino para poder movernos libremente. Construimos escenarios para poder compartir nuestro arte. Para mí, las personas queer son una hermosa pieza de arte y expresión. Y el arte no es lineal; el arte no tiene fronteras.
Esta mañana, escuchando el podcast It’s Open con Ilana Glazer,escuché una conversación conmovedora con Chase Strangio, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), sobre la libertad de las personas queer. Aunque es posible que no todos nos sintamos “libres” todavía, la conclusión fue la necesidad de buscar el gozo, la alegría.
Eso es exactamente lo que creía Audre Lorde: debemos buscar el gozo frente a la invisibilización. Nuestro gozo no puede ser prestado ni concedido. Debemos tomar posesión de lo que ya nos pertenece. Eso es el Gozo Queer. Queer Joy.